¿Qué es el sistema inmunitario?
El sistema inmunitario es la red de células, tejidos y órganos que protege al cuerpo contra los agentes infecciosos y las células dañadas. No es un órgano único sino un sistema distribuido que opera en todo el cuerpo, con una concentración especialmente alta en el intestino, que contiene del 70 al 80 por ciento de las células inmunitarias del organismo.
Los órganos del sistema inmunitario
Los órganos linfoides primarios (médula ósea y timo) producen y maduran las células inmunitarias. Los órganos linfoides secundarios (ganglios linfáticos, bazo, tejido linfoide asociado a mucosas) son donde se activan las respuestas inmunitarias. El intestino contiene su propio sistema inmunitario especializado — el GALT (tejido linfoide asociado al intestino).
Barreras físicas: la primera línea
Antes de que intervengan las células inmunitarias, las barreras físicas detienen a la mayoría de los patógenos: la piel, las membranas mucosas, la acidez gástrica, las enzimas de la saliva y las lágrimas, y la microbiota comensal que compite con los patógenos por los nutrientes y el espacio. Estas barreras son sorprendentemente efectivas.
Dos estrategias: innata y adaptativa
La inmunidad innata responde inmediatamente y de forma inespecífica — es la respuesta de emergencia. La inmunidad adaptativa es más lenta pero específica y con memoria — recuerda patógenos previos y responde más eficientemente en encuentros futuros. Ambas colaboran estrechamente y se complementan.
El intestino como centro inmunitario
El GALT es el mayor órgano inmunitario del cuerpo. Incluye las placas de Peyer, los folículos linfoides aislados y una población masiva de linfocitos intraepiteliales. El intestino debe realizar una tarea extraordinariamente difícil: tolerar la comida y las bacterias beneficiosas mientras ataca a los patógenos. Esta decisión constante de tolerar vs atacar hace del intestino el punto de regulación inmunitaria más importante del cuerpo.