Ficha Educativa

Tolerancia inmunitaria: por qué tu cuerpo no se ataca a sí mismo (normalmente)

Comprende cómo la tolerancia inmunitaria central y periférica previene la autoinmunidad mientras mantiene la capacidad de atacar amenazas.

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Cómo se estructura esta entrada
Primero definiciones, luego mecanismos y finalmente “¿qué implica esto?”. Si tienes prisa, revisa rápidamente los encabezados y los recuadros destacados.
No es asesoramiento médico.
Contenido únicamente educativo. Si los síntomas son graves, persistentes o preocupantes, consulta con un profesional sanitario.

El dilema de la autoinmunidad

El sistema inmunitario genera billones de receptores aleatorios en linfocitos T y B. Inevitablemente, algunos de estos receptores reconocerán los propios tejidos del cuerpo. La tolerancia inmunitaria es el conjunto de mecanismos que eliminan o silencian estos linfocitos autorreactivos antes de que causen daño. Cuando estos mecanismos fallan, se desarrollan enfermedades autoinmunes.

Tolerancia central

La tolerancia central ocurre en los órganos linfoides primarios. En el timo, los linfocitos T inmaduros que reconocen fuertemente los antígenos propios son eliminados por apoptosis (selección negativa). En la médula ósea, las células B autorreactivas son eliminadas o editadas (receptor editing). Este proceso elimina la mayoría de los linfocitos potencialmente autoinmunes pero no es perfecto.

Tolerancia periférica

Los linfocitos autorreactivos que escapan la selección central son controlados en la periferia por múltiples mecanismos: anergia (inactivación funcional), deleción periférica (apoptosis), secuestro de antígenos (privilegio inmunológico) y, crucialmente, supresión activa por células T reguladoras (Treg). Las Treg son los guardianes más importantes de la tolerancia periférica.

Tolerancia oral: la especialidad del intestino

El intestino induce tolerancia a los antígenos alimentarios y al microbioma comensal — un proceso llamado tolerancia oral. El GALT genera Treg específicas contra antígenos alimentarios, previniendo las alergias alimentarias. Este proceso depende de la dosis del antígeno, las células dendríticas tolerogénicas, la vitamina A (retinol) y la presencia de un microbioma diverso.

Cuando la tolerancia falla

Las enfermedades autoinmunes surgen cuando múltiples mecanismos de tolerancia fallan simultáneamente. La genética (HLA, NOD2), las infecciones (mimetismo molecular), el estrés, los cambios hormonales y la disbiosis intestinal pueden contribuir. La enfermedad celíaca es un ejemplo paradigmático: la gliadina activa células T CD4+ específicas en el contexto de HLA-DQ2/DQ8, produciendo una respuesta autoinmune contra la transglutaminasa tisular.

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Fuentes & referencias

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  2. Savino W et al. (2024) Immune tolerance and the prevention of autoimmune diseases essentially depend on thymic tissue homeostasis Frontiers in Immunology PMID: 38571951
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