Los niños no son adultos pequeños
La evaluación gastrointestinal pediátrica requiere un enfoque diferente al de los adultos. Los niños no siempre pueden describir sus síntomas, los rangos normales varían con la edad, y ciertas condiciones (invaginación intestinal, enfermedad celíaca, alergias alimentarias) se presentan de forma diferente a distintas edades. El conocimiento de las señales de alarma específicas por edad es esencial.
Señales de alarma en lactantes (0-12 meses)
Vómitos biliosos (verde): urgencia quirúrgica potencial (obstrucción intestinal). Fallo de medro (crecimiento insuficiente): puede indicar malabsorción, alergia a proteínas de leche de vaca o enfermedad celíaca. Sangre en heces: la proctocolitis alérgica es la causa más común en lactantes amamantados, pero requiere evaluación. Distensión abdominal grave con vómitos: puede indicar obstrucción.
Señales de alarma en niños (1-12 años)
Dolor abdominal que despierta por la noche: sugiere causa orgánica, no funcional. Pérdida de peso o estancamiento del crecimiento: requiere investigación — la enfermedad celíaca y la enfermedad de Crohn son causas importantes. Diarrea con sangre: considerar EII, infección, púrpura de Henoch-Schönlein. Estreñimiento severo con encopresis: requiere manejo proactivo para prevenir retención crónica.
Cuándo tranquilizarse
El dolor abdominal funcional (periumbilical, nunca nocturno, sin señales de alarma) es la causa más común de dolor abdominal recurrente en niños. El estreñimiento funcional es extremadamente prevalente. El reflujo fisiológico en lactantes se resuelve espontáneamente en la mayoría de los casos antes de los 12 meses. No todos los síntomas GI requieren investigaciones extensas.
El papel del crecimiento
La curva de crecimiento es la herramienta diagnóstica más importante en gastroenterología pediátrica. Un cruce descendente de percentiles (en peso, talla o ambos) es una señal de alarma que requiere investigación, incluso si los síntomas GI parecen leves. Pide siempre ver la cartilla de salud de tu hijo.