De la infección aguda a los síntomas crónicos
El SII post-infeccioso (SII-PI) describe el desarrollo de síntomas de SII — dolor abdominal, hinchazón y hábito intestinal alterado que cumplen los criterios Roma — tras un episodio de gastroenteritis infecciosa aguda. Es uno de los ejemplos mejor documentados de cómo un evento puntual puede reprogramar la función intestinal a largo plazo.
Epidemiología
Los metaanálisis estiman que aproximadamente del 10 al 15% de las personas que sufren gastroenteritis bacteriana aguda desarrollan SII-PI. El riesgo es mayor con infecciones por Campylobacter, Salmonella y Shigella que con gastroenteritis viral. La gravedad de la enfermedad aguda es el predictor más fuerte.
Mecanismos
Varios mecanismos explican la persistencia de los síntomas. La microinflamación mucosa residual: incluso después de que la infección se resuelve, puede persistir un infiltrado linfocítico de bajo grado. Los cambios en la microbiota: la infección aguda y especialmente el tratamiento antibiótico alteran la composición microbiana, con efectos que pueden durar meses. La sensibilización neural: la inflamación aguda sensibiliza las vías aferentes viscerales, estableciendo hipersensibilidad visceral crónica. Los cambios en la permeabilidad: el aumento de la permeabilidad intestinal puede persistir, permitiendo la translocación de antígenos bacterianos.
Pronóstico
El SII-PI tiene mejor pronóstico que el SII idiopático. Aproximadamente el 50% de los pacientes ven una mejora significativa en 5 años. La trayectoria es hacia la recuperación, aunque el cronograma varía considerablemente.