La evolución de la comunicación científica
La publicación científica ha seguido tradicionalmente un proceso secuencial: los investigadores envían manuscritos, se someten a revisión por pares (evaluación por 2-4 expertos), revisan según los comentarios y finalmente se publica. Este proceso toma típicamente 6-18 meses, con retrasos que pueden perjudicar la difusión oportuna de hallazgos importantes.
La revisión por pares — evaluación por expertos relevantes — busca mantener la calidad filtrando estudios defectuosos y mejorando los manuscritos. Sin embargo, tiene limitaciones reconocidas: es lenta, sesgada (hacia resultados positivos, hacia autores de instituciones prestigiosas), inconsistente (diferentes revisores frecuentemente llegan a conclusiones opuestas) y no previene el fraude.
Los servidores de preprints (bioRxiv, medRxiv) eluden la revisión por pares tradicional, permitiendo a los investigadores publicar resultados inmediatamente antes de la revisión formal. Los preprints aceleran la difusión, aumentan la transparencia y democratizan el acceso al conocimiento. Sin embargo, carecen de la validación que proporciona la revisión por pares.
La COVID-19 aceleró dramáticamente la adopción de preprints. Los investigadores de todo el mundo publicaron hallazgos relacionados con la pandemia en servidores de preprints, permitiendo una velocidad de difusión sin precedentes. Esto fue crítico para compartir datos genómicos virales, resultados de vacunas y protocolos de tratamiento.
Sin embargo, la COVID-19 también expuso los riesgos de los preprints. Los hallazgos preliminares que sugerían eficacia de la hidroxicloroquina se difundieron ampliamente como preprint, influyendo en políticas de salud antes de que los ensayos controlados demostraran su ineficacia. Esto ilustra el peligro de actuar sobre evidencia no revisada.
La revisión por pares post-publicación ocurre a través de comentarios en revistas, discusión en redes sociales académicas, blogs especializados y cartas al editor. Este modelo complementa la revisión pre-publicación, permite correcciones rápidas y democratiza la evaluación crítica más allá de los 2-3 revisores seleccionados por la revista.