Los análisis de sangre como ventanas al intestino
Los análisis de sangre son frecuentemente la primera investigación en la evaluación de la salud intestinal. Aunque no pueden visualizar ni muestrear directamente el intestino, detectan consecuencias sistémicas de la enfermedad intestinal — anemia por malabsorción, inflamación por daño mucoso y respuestas inmunitarias a antígenos específicos.
Hemograma completo
Hemoglobina: la hemoglobina baja (anemia) en enfermedad intestinal refleja más comúnmente deficiencia de hierro (por pérdida crónica de sangre en EII o malabsorción en enfermedad celíaca) o anemia de enfermedad crónica (por inflamación sostenida). La anemia microcítica (VCM bajo) sugiere deficiencia de hierro; la normocítica sugiere inflamación crónica. Los leucocitos elevados pueden indicar inflamación activa o infección. La eosinofilia puede sugerir esofagitis eosinofílica o infección parasitaria. Las plaquetas elevadas (trombocitosis) son un marcador reactivo de inflamación.
Estudios de hierro
La ferritina es el marcador principal de depósitos de hierro. Una ferritina baja (<30 μg/L) confirma deficiencia de hierro. Sin embargo, la ferritina es también un reactante de fase aguda — se eleva con la inflamación, lo que significa que una ferritina normal en un paciente inflamado puede enmascarar una verdadera deficiencia de hierro. En la EII, un umbral de ferritina <100 μg/L se usa cuando la PCR está elevada.
Proteína C reactiva (PCR)
La PCR es un marcador de inflamación sistémica producido por el hígado. Niveles elevados (>5 mg/L) sugieren un proceso inflamatorio activo. En la EII, la PCR se correlaciona modestamente con la actividad de la enfermedad, pero un subgrupo significativo de pacientes con colitis ulcerosa activa puede tener PCR normal. La velocidad de sedimentación (VSG) es un marcador alternativo menos específico.
Serología celíaca
Los anticuerpos antitransglutaminasa tisular IgA (anti-tTG IgA) son la prueba de cribado de primera línea para la enfermedad celíaca. La deficiencia de IgA (presente en 2-3% de pacientes celíacos) puede dar falsos negativos — por eso se mide la IgA total simultáneamente. Si la IgA es deficiente, se solicitan anticuerpos IgG-deamidados de gliadina. Una serología positiva requiere confirmación con biopsia duodenal.
Función hepática
Las transaminasas elevadas (ALT, AST) pueden indicar enfermedad hepática asociada al intestino — incluyendo esteatosis hepática (asociada a disbiosis), colangitis esclerosante primaria (asociada a colitis ulcerosa) o hepatitis autoinmune. La GGT y la fosfatasa alcalina elevadas pueden sugerir patología biliar.