El principio
Las pruebas de aliento explotan un hecho biológico simple: cuando los carbohidratos son fermentados por bacterias, producen gases — hidrógeno (H₂) y metano (CH₄) — que son absorbidos al torrente sanguíneo, transportados a los pulmones y exhalados en cantidades medibles. En individuos sanos, poca fermentación ocurre en el intestino delgado, por lo que la producción temprana de gas sugiere actividad bacteriana donde no debería haberla.
Prueba de aliento para SIBO
El paciente ingiere un sustrato (glucosa o lactulosa) después de un ayuno nocturno. Las muestras de aliento se recogen a intervalos de 15-20 minutos durante 2-3 horas. Un ascenso temprano de hidrógeno (>20 ppm sobre la línea base en 90 minutos) o metano (>10 ppm) sugiere sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.
Limitaciones significativas
Sensibilidad moderada: 30-70% dependiendo del sustrato y los puntos de corte. Falsos negativos en productores de metano si solo se mide hidrógeno. El tránsito rápido orocelal puede simular un ascenso temprano. No hay consenso universal sobre los puntos de corte diagnósticos.
Prueba de aliento para malabsorción
Las pruebas con lactosa y fructosa evalúan la malabsorción de carbohidratos específicos. Un ascenso de hidrógeno indica fermentación colónica del carbohidrato no absorbido. Estas pruebas son más específicas que las de SIBO pero siguen requiriendo interpretación clínica.
Preparación del paciente
Ayuno nocturno, evitar antibióticos 4 semanas antes, suspender probióticos 2 semanas antes, evitar alimentos fermentables la noche anterior. La preparación incorrecta es una causa frecuente de resultados poco fiables.