El valle de la muerte en los descubrimientos
La investigación traslacional describe el viaje de los descubrimientos científicos desde el laboratorio hasta la práctica clínica y la salud poblacional. Este viaje se divide en tres fases: T1 (del laboratorio al ensayo clínico), T2 (del ensayo a la práctica clínica) y T3 (de la práctica a la implementación poblacional). Cada transición pierde la mayoría de los candidatos.
La traslación T1 convierte los descubrimientos de laboratorio en intervenciones clínicas. Un investigador descubre que un metabolito bacteriano reduce la inflamación en ratones. T1 requiere: confirmar el mecanismo en tejido humano, desarrollar una formulación administrable, realizar ensayos de seguridad y eficacia. Este proceso tarda típicamente 10-15 años y el 95% de los candidatos fracasan.
La traslación T2 convierte la eficacia clínica demostrada en cambio de práctica clínica. Paradójicamente, esta brecha puede ser más difícil que T1. Se estima que pasan 17 años entre la publicación de evidencia y su adopción generalizada en la práctica. Las barreras incluyen inercia profesional, falta de directrices actualizadas, limitaciones del sistema sanitario y resistencia al cambio.
La traslación T3 convierte las recomendaciones de práctica clínica en mejoras de salud poblacional. Aquí intervienen las desigualdades de acceso, la alfabetización en salud, las preferencias culturales, los determinantes sociales de la salud y las políticas sanitarias. La ciencia de la implementación estudia cómo traducir eficazmente la evidencia en práctica a escala poblacional.